Durante gran parte de mi vida, creí que la claridad llegaría a través de la educación, las credenciales, los logros y la experiencia.
Esas cosas importan.
Pero la vida tiene una manera de enseñar lecciones que ningún grado, título o logro puede ofrecer.
A través del servicio y el liderazgo, del éxito y el fracaso, de la certeza y la incertidumbre, descubrí una verdad sencilla:



